Una alianza mundial prevé poner a disposición de los países de ingresos bajos y medianos 120 millones de pruebas rápidas de antígenos para la COVID-19 durante seis meses, a un precio máximo de 5 dólares estadounidenses por prueba. Los acuerdos fueron establecidos por la Fundación Bill y Melinda Gates con los fabricantes Abbott y SD Biosensor.

Las pruebas están diseñadas para utilizarse cerca de los pacientes y ofrecen resultados en un plazo de 15 a 30 minutos. Su portabilidad y facilidad de uso podrían facilitar la realización de pruebas en entornos sin instalaciones de laboratorio amplias ni personal capacitado para realizar pruebas PCR. La Organización Mundial de la Salud está evaluando varias pruebas rápidas de antígenos para incluirlas en la Lista de Uso en Emergencias.

El Fondo Mundial ha reservado una financiación inicial de 50 millones de dólares estadounidenses, a través de su Mecanismo de Respuesta a la COVID-19, para ayudar a los países a comprar al menos 10 millones de pruebas al precio garantizado. Se esperaba que los primeros pedidos se realizaran esa semana mediante el mecanismo de adquisición mancomunada del Fondo.

FIND y la OMS apoyan la investigación y la implementación para ayudar a los países a utilizar las pruebas de acuerdo con las directrices de la OMS. Por separado, Unitaid y los Control-y-la-prevencion-de-enfermedades/">Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África tenían previsto comenzar a introducir las pruebas en hasta 20 países africanos a partir de octubre de 2020, con el apoyo de socios como CHAI y la Sociedad Africana de Medicina de Laboratorio.

Las directrices de la OMS publicadas el 11 de septiembre de 2020 señalaron posibles usos en zonas con transmisión comunitaria generalizada, especialmente cuando no se dispone de pruebas moleculares o los resultados se demoran considerablemente. Las pruebas pueden contribuir a las iniciativas para rastrear y aislar casos, investigar brotes y vigilar las tendencias de la enfermedad.

La iniciativa forma parte del Pilar de Diagnóstico del Acelerador del Acceso a las Herramientas contra la COVID-19, cuyo objetivo es facilitar el suministro de 500 millones de pruebas a los países de ingresos bajos y medianos en un plazo de 12 meses. La alianza combina el acceso a las pruebas con financiación para su adquisición, garantías de volumen por parte de los fabricantes y apoyo para su introducción en los países.

Fuentes: WHO News.