Las capas intermedias están diseñadas para proporcionar aislamiento durante la actividad y, al mismo tiempo, controlar la humedad, el exceso de calor y los cambios meteorológicos. En las pruebas realizadas durante excursiones, esquí, ciclismo sobre nieve y escalada, seis chaquetas aislantes destacaron por su equilibrio entre calidez, transpirabilidad y practicidad.
La Arc’teryx Atom Hoody fue seleccionada como el mejor modelo general. Su aislamiento sintético, los paneles de forro polar en los laterales y las axilas, la capucha compatible con casco y sus múltiples bolsillos le proporcionan una combinación versátil de calidez y ventilación. Los probadores consideraron que era lo bastante cálida para actividades invernales con temperaturas de alrededor de 10 grados Fahrenheit sin una capa exterior, mientras que su acabado DWR sin fluorocarbonos ayudó a repeler la llovizna ligera. Sin embargo, la chaqueta puede resultar demasiado cálida en condiciones templadas y mostró algo de formación de bolitas después del contacto repetido con las correas de la mochila.
La Ortovox Ravine Metawool 90 utiliza una mezcla de aislamiento de lana y materiales sintéticos que conserva el calor cuando está húmeda y resiste el olor corporal. Sus materiales reciclados y la lana procedente de ovejas de los Alpes alemanes también le proporcionan un sólido perfil de sostenibilidad. El corte amplio permite llevar capas y funciona bien debajo de una carcasa de estilo freeride, aunque la chaqueta ocupa relativamente mucho espacio al guardarla y su pequeño tirador de cremallera puede resultar difícil de accionar.
La Kor Alloy Jacket de Mountain Hardwear fue identificada como la opción más duradera. Su exterior de nailon antidesgarros, los tejidos Pertex Quantum Air y su construcción reforzada ofrecieron una gran resistencia a la abrasión y los desgarros sin sacrificar la transpirabilidad. La chaqueta incluye cuatro bolsillos delanteros y rindió bien para esquí en estación, desplazamientos por zonas de montaña y escalada. Aísla menos que algunas de las otras opciones y es más adecuada para temperaturas superiores a 20 grados.
La Stio Dawner se centra en la transpirabilidad para actividades de alta intensidad. Su exterior de nailon elástico, el interior Octaknit similar al forro polar y su diseño atlético ayudaron a los probadores a controlar el sudor durante el esquí de fondo, la carrera, el ciclismo sobre nieve y otros esfuerzos exigentes. Se comprime aproximadamente hasta el tamaño de un pomelo e incluye una capucha compatible con casco, pero proporciona un calor limitado con temperaturas inferiores a 15 grados o durante actividades de baja intensidad.
La Black Diamond First Light 1.0 Stretch Hoody utiliza aislamiento sintético colocado estratégicamente y paneles transpirables de lana Merino en la espalda y las axilas. Esta construcción ayuda a limitar el sobrecalentamiento cuando se lleva con una mochila, mientras que su tejido elástico permite moverse sin restricciones. La chaqueta se guarda en su bolsillo del pecho, aunque las tallas terminan en XL y el ajuste ceñido puede no resultar adecuado para todas las personas.
Para condiciones muy frías, la Marmot WarmCube Active Novus Hoody combina una cantidad considerable de aislamiento sintético con canales abiertos pensados para mejorar la movilidad y la ventilación. Los probadores la utilizaron con temperaturas de entre 10 grados bajo cero y 15 grados y comprobaron que era cálida sin sentirse excesivamente voluminosa. La construcción abierta también permite el paso del viento, por lo que se recomienda una carcasa con lluvia o viento fuerte. Su ajuste es notablemente amplio, y algunas personas podrían preferir elegir una talla menos.
La elección de una capa intermedia depende principalmente del equilibrio entre la calidez y la transpirabilidad que requiere la actividad. Los diseños con forro polar suelen ofrecer la mayor ventilación, mientras que las chaquetas con aislamiento sintético proporcionan más calor y siguen siendo eficaces cuando están húmedas. Las construcciones híbridas pueden ofrecer un compromiso útil para el esfuerzo en climas fríos.
Para las actividades de ritmo rápido, una capa transpirable puede ayudar a evitar la acumulación de sudor, mientras que las condiciones más frías o ventosas pueden requerir una chaqueta con más aislamiento sintético. La lana también conserva el calor cuando está mojada, aunque absorbe agua y puede volverse más pesada con el tiempo. En condiciones de frío intenso o durante actividades más lentas, puede ser adecuada una opción más gruesa como la Marmot WarmCube Active Novus; para condiciones cambiantes, llevar dos capas más ligeras puede proporcionar mayor flexibilidad.
Una carcasa impermeable puede proporcionar la mayor parte de la protección frente a las precipitaciones intensas y el viento, permitiendo que la capa intermedia se concentre en el aislamiento y la gestión de la humedad. Sin una carcasa, conviene buscar una chaqueta con cierta resistencia al viento y a la lluvia ligera, como la Arc’teryx Atom o la Ortovox Ravine Metawool 90.
La reseña señala que el aislamiento sintético o de lana suele ser más adecuado que el plumón para utilizarlo como capa intermedia, porque mantiene el calor de forma más fiable cuando se expone al sudor y a precipitaciones ligeras. Los modelos con capucha aportan calidez y protección, pero una capa intermedia sin capucha puede resultar más práctica debajo de una carcasa con capucha en condiciones de tormenta.
El proceso de prueba examinó el ajuste, la calidez, la transpirabilidad, la movilidad, la resistencia a las condiciones meteorológicas y la utilidad de las capas intermedias en distintas actividades. Los probadores también evaluaron cómo funcionaba cada chaqueta con mochilas y otras capas, y seleccionaron únicamente los modelos que rendían bien tanto en usos técnicos como en el día a día.
Fuentes: Outside.