Los esquiadores con pies anchos pueden elegir entre una variedad de botas diseñadas para ofrecer más espacio sin sacrificar el rendimiento. Una nueva guía recomienda probar modelos con hormas de 100 milímetros o más, aunque algunos esquiadores podrían encontrar más cómoda una bota de volumen medio que una de volumen alto. La selección incluye siete opciones para esquiar en estación y una bota de travesía de backcountry, con distintas opciones de flexión para hombre y mujer.
Los modelos abarcan anchos de horma de entre 100 y 103,5 milímetros. Entre ellos están la Rossignol Hi-Speed HV BOA y la Fischer Premio BOA, ambas con hormas de 102 milímetros; la Nordica Speedmachine 3 BOA DD, de 100 milímetros; y la Dalbello Veloce Space Dual y la Atomic Nexus BOA, ambas de 101 milímetros. La Salomon S/Pro Delta BOA tiene una horma de 102 milímetros, mientras que la bota de travesía Dynafit Radical Pro es la más ancha, con 103,5 milímetros.
La guía describe distintas ventajas de cada modelo. Los evaluadores elogiaron la facilidad para calzarse y el rendimiento de la Rossignol, aunque el ajuste les pareció más ceñido de lo esperado. La Fischer ofrece un espacio generoso y una puntera cuadrada, mientras que la Nordica combina amplitud en el antepié, el empeine y la pantorrilla con un ajuste seguro alrededor del talón y los tobillos. Se destacó el ajuste de la Dalbello en la espinilla y la puntera, así como su buen rendimiento al esquiar, aunque a los evaluadores les resultó algo difícil de poner.
La Atomic está diseñada para que sea fácil de calzar y ofrece espacio adicional sobre el pie y en el empeine, pero podría resultar demasiado amplia para los esquiadores con empeines bajos. La Salomon combina un ajuste holgado con un rendimiento mejor de lo esperado, aunque algunos pies muy anchos podrían necesitar ajustes adicionales. Para travesía, la Dynafit ofrece un ajuste amplio, una flexión progresiva y un rango de movimiento de 60 grados; su forma holgada podría resultar excesiva para algunos esquiadores.
El ancho de las botas se describe mediante la horma, es decir, el ancho interno del antepié medido en una carcasa de talla 26 o 26,5. También sirve para hacerse una idea del volumen general de la bota, incluido el espacio sobre el empeine y alrededor de la parte inferior de la pierna. Las hormas más anchas suelen tener un empeine más alto y una caña más espaciosa, pero el ancho por sí solo no determina si una bota quedará bien. Algunos esquiadores de pies anchos están cómodos con modelos de volumen medio, y las diferencias en la forma de los pies pueden hacer que una misma bota se sienta muy distinta de una persona a otra.
Las botas fueron evaluadas por 10 expertos, repartidos por igual entre hombres y mujeres, que probaron 50 modelos durante dos semanas y realizaron un promedio de tres descensos con cada bota en condiciones variadas. La guía aconseja probar varias opciones en una tienda de esquí y acudir a un bootfitter profesional, ya que el ajuste depende de la forma concreta de los pies y las piernas de cada esquiador.
Fuentes: Outside.