Una encuesta a 6.010 hombres en España reveló que el 10,2 % declaró haber mantenido al menos un tipo de conducta sexual con un menor durante la edad adulta. Los resultados fueron presentados por el Grupo de Investigación sobre Victimización Infantil y Adolescente de la Universidad de Barcelona como parte de lo que sus autores describen como el primer estudio de este tipo en España, diseñado para orientar las iniciativas de prevención.
La encuesta también reveló que el 2,8 % de los encuestados afirmó haber mantenido conductas sexuales con alguien menor de 15 años, y que el 1,7 % declaró conductas con un menor de 12 años. Además, el 3,4 % dijo haber mantenido este tipo de conductas durante el año anterior. Los investigadores indicaron que las conductas declaradas iban desde mirar a niños desnudos hasta pedir imágenes sexuales o mantener contacto sexual; la mayoría de los indicadores examinados constituyen delitos.
En cuanto a la atracción, el 22,2 % de los encuestados afirmó haber sentido algún grado de atracción sexual por alguien menor de 16 años desde que llegó a la edad adulta. En la mayoría de los casos, esta atracción no era exclusiva: el 67,4 % dijo sentir atracción principalmente por adultos, mientras que el 0,3 % declaró sentir atracción exclusivamente por menores. La coordinadora del estudio, la profesora de victimología Noemí Pereda, advirtió que estas cifras no indican la prevalencia de un diagnóstico clínico de pedofilia.
Los investigadores señalaron que la cifra del 10,2 % excluye las relaciones físicas consentidas entre personas de edades similares. En el caso de los encuestados de 16 o 17 años, solo se incluyeron las conductas cuando el adulto tenía al menos 10 años más; esta regla sobre la diferencia de edad no se aplicó a las conductas en línea. Los autores también advirtieron que la estimación podría ser inferior a la real porque la encuesta se basó en participantes que informaron de manera anónima sobre su propio comportamiento.
Pablo Romero-Seseña, profesor de criminología y autor del estudio, afirmó que la atracción por sí sola no explica todos los abusos declarados. Entre los hombres que reconocieron conductas abusivas o de explotación, el 41,1 % dijo no sentir atracción por niños o adolescentes. Los investigadores señalan otros posibles factores de riesgo, como la impulsividad, las dificultades para controlar las emociones o la conducta sexual y las experiencias adversas durante la infancia. Informaron que los hombres que sentían atracción por menores tenían cuatro veces más riesgo de declarar conductas sexuales hacia niños que quienes no sentían esa atracción.
Pereda describió el problema como una cuestión estructural de salud pública e instó a reforzar la prevención, por ejemplo mediante educación afectivo-sexual en las escuelas y apoyo a las personas que sienten atracción por menores. El estudio reveló que el 72,8 % de quienes declararon sentir esa atracción no informó de conductas sexuales con menores, un dato que, según los investigadores, justifica ofrecer intervenciones preventivas antes de que se produzca daño.
Fuentes: El País Sociedad.