Durante más de una década, el autor recurrió a una cubierta de fibra de vidrio para convertir la caja de una camioneta en un espacio de almacenamiento protegido y, ocasionalmente, en un lugar para dormir durante viajes de escalada. Sin embargo, con un peso superior a 150 libras, la carcasa rígida era prácticamente permanente, lo que limitaba la utilidad de la camioneta para transportar cargas cotidianas.

El Flated Cap56 aborda ese problema con un diseño inflable. Mediante una bomba enchufable, la cubierta puede inflarse en unos minutos e instalarse sin herramientas adicionales. Con un peso inferior a 60 libras, una sola persona puede levantarla y colocarla sobre la camioneta, y asegurarla con varios amarres. La instalación completa tarda aproximadamente 30 minutos, aunque el autor espera hacerlo más rápido con la práctica.

El Cap56 incluye una faldilla contra la lluvia integrada y se describe como completamente impermeable. Su diseño cuenta con dos ventanas tintadas, mosquiteros en las ventanas laterales, una ventana trasera y una abertura de paso que conecta la cubierta con la cabina de la camioneta. Las persianas de las ventanas se mantienen en su sitio mediante cremalleras y Velcro, mientras que los bolsillos interiores de malla ofrecen espacio para guardar objetos pequeños.

Con un precio de 1.600 dólares, el Cap56 cuesta varios miles de dólares menos que una cubierta rígida tradicional. El autor lo ha utilizado durante aproximadamente un mes en las condiciones soleadas y de gran altitud del norte de Nuevo México sin observar señales de desgaste, aunque su durabilidad a largo plazo aún no se ha puesto a prueba.

La cubierta se utilizó para proteger equipo de ciclismo de la lluvia antes de retirarla al día siguiente para transportar árboles desde un vivero. La posibilidad de alternar entre un espacio de almacenamiento cubierto y una caja de camioneta abierta es la principal ventaja destacada en la reseña.

Fuentes: Outside.