En los últimos días, el Servicio de Parques Nacionales se ocupó del hallazgo de explosivos antiguos en dos lugares: cordón detonante cerca de la presa de Glen Canyon, en Arizona, y munición de cañón incrustada en un monumento del Campo de Batalla Nacional de Antietam, en Maryland.
Los trabajadores encontraron varios barrenos con cordón detonante a lo largo de una carretera de servicio restringida cerca de la presa de Glen Canyon, en las afueras de Page, Arizona. Un equipo de eliminación de municiones explosivas determinó que el material —una línea flexible utilizada para detonar cargas explosivas— databa de la construcción de la presa, en las décadas de 1950 y 1960.
Las autoridades dijeron que el hallazgo no suponía una amenaza para la seguridad pública y representaba un riesgo bajo para la presa. Sin embargo, cerraron temporalmente Chains Road y la zona de uso diurno The Chains mientras evaluaban cómo tratar el material. El área recreativa más amplia sigue abierta, pero el cierre afecta a un tramo de la orilla frecuentado para nadar, pescar y hacer pícnics. No se anunció una fecha de reapertura.
El hallazgo se produjo después de que los equipos de construcción abrieran con explosivos túneles de desvío en la arenisca y excavaran los cimientos de la presa, cuya construcción comenzó en 1956. El cordón descubierto recientemente no se ha vinculado con la explosión ceremonial inicial, que el presidente Dwight D. Eisenhower activó a distancia ese mismo año.
En el Campo de Batalla Nacional de Antietam, especialistas del Cuerpo de Marines en eliminación de municiones explosivas retiraron diez piezas de munición de cañón de la base de hormigón del monumento O.T. Reilly. Las autoridades del parque anunciaron los planes de retirada el 21 de octubre. Como la munición aún podía contener explosivos, la operación requirió cierres temporales en las inmediaciones del centro de visitantes, la Dunker Church, las carreteras cercanas y dos senderos.
Oliver T. Reilly, testigo local de la batalla que más tarde trabajó como guía e historiador, dedicó el monumento en 1927. Colocó en su base diez proyectiles de artillería de su colección. Estaba previsto trasladar la munición a Quantico, Virginia, y devolver el monumento a una base reconstruida.
El Servicio de Parques Nacionales cuenta con procedimientos para tratar municiones sin detonar y explosivos de construcción. La agencia comenzó a revisar las colecciones de los museos en busca de munición potencialmente explosiva en 2022 y ese año publicó directrices para manipular municiones históricas; en 2023, estableció procedimientos de seguridad adicionales.
Fuentes: Outside.